La sobrepesca en los océanos consiste en la captura de la fauna silvestre que habita en sus aguas, en cantidades demasiado elevadas como para que las especies capturadas puedan restablecerse.
Sus principales causas son variadas:
- economías que llevan a cabo una pesca industrial

- el aumento de la población mundial
- en los países emergentes incremento del poder de adquisición
- el pescado como mayor atractivo nutricional
- demanda extra del consumidor sobre una especia determinada.
Este acto de se remonta a comienzos del siglo XIX,
cuando se diezmó la población de ballenas con el fin de usar su grasa
para la fabricación de aceite de lámparas de la época. Algunos peces de consumo habitual como el bacalao o sardinas, entre otros, estuvieron a punto de extinguirse a mediados del siglo pasado. Sin embargo, diversos gobiernos subvencionan aún flotas industriales y se continúa apoyando tales atrocidades.
Hoy día se ha datado que la pesca industrial ha reducido el número de peces grandes que habitan en el océano al 10% de la población existente antes de la etapa industrial. Hay también ocasiones de pesca de especies pequeñas, pero han sido desechados por su escaso interés comercial.
En los últimos treinta años el consumo de pescado se ha duplicado y hoy se hallan en función el doble de pesqueros de los que consentiría un desarrollo sostenible del sector.
La práctica requiere un despliegue considerable desde enormes pesqueros, hasta aviones, o plataformas de satélites para localizar los bancos de peces. Esto genera también cantidades de residuos a gran escala y de contaminación añadida a los ecosistemas marinos.
Y todo ello para entender que más del 80% de las reservas de peces -de las que existe disponibilidad de análisis y datos- están explotadas al máximo o sobreexplotadas.
No sólo el hecho de aumentar la actividad pesquera es el problema, también las técnicas extremadamente agresivas, como la pesca de arrastre o matanzas de focas en Canadá u otros sitios.
Por lo tanto esta pesca industrial genera un problema a nivel natural, en los hábitats afectados y una presión
intolerable en su medio ecológico (cambios en la cadena alimenticia, ciclos reproductivos o eliminación del plancton).
¿A DÓNDE LLEGAREMOS?..
Un estudio sobre los datos relativos a las capturas realizado en 2006 y publicado en la revista Science predijo trágicamente que si los índices de pesca se mantenían constantes, la pesca mundial de todas las especies se desplomaría para el año 2048.
SOLUCI-ON
Existe ya un Código de Conducta para una Pesca Responsable, establecido por la FAO, pero falta la voluntad política para aplicarlo.
También la creación de arrecifes artificiales son propuestas "modernas" que san esperanza junto a la actividad de acuicultura que nos podrían permitir la conservación de especies actuales o recuperación de las ya pérdidas o a punto de extinguirse.
Cada uno puede poner de su parte como siempre, procurando no consumir las especies más afectadas, o directamente reducir el consumo de pescado porque debemos solucionar lo que nosotros mismos hemos generado:
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FIN |

























